Salud


Células de la placenta pueden ayudar a los pacientes con derrames cerebrales ()
EFE Según un estudio, se alojan en el área afectada del cerebro y reducen significativamente la inflamación. Derrame cerebral La aplicación de una inyección con células epiteliales amnióticas, que se encuentran en la placenta, a afectados por derrame cerebral, mitiga el daño y ayuda a la rápida recuperación del paciente, según un estudio publicado este lunes. "Al aplicar las células epiteliales amnióticas 90 minutos después de un derrame, éstas rápidamente se alojan en el área afectada del cerebro y reducen la inflamación significativamente y la muerte de las células de los nervios", dijo el líder del proyecto, Chris Sobey, de la Universidad La Trobe de Australia. La investigación, que duró siete años, también reveló que si estas células se administran entre uno y tres días después de ocurrir el derrame cerebral se registra una curación acelerada y una mejora en la recuperación a largo plazo, según un comunicado de la universidad. Sobey destacó la abundancia de las células de las placentas, las cuales se convierten en deshecho tras el nacimiento de un bebé, así como el hecho de que no requieren tratamiento antes de ser utilizadas. "Ya contienen un supresor inmunológico natural que implica que el organismo del paciente no las rechazará ni formarán tumores", precisó. El derrame cerebral debe ser tratado a tiempo para limitar el daño y alguno de los tratamientos contra el derrame isquémico, causado por un coágulo, solamente puede ser realizado efectivamente unas horas después. El equipo de Monash Health, que participó en esta investigación, comenzará las primeras pruebas clínicas con pacientes afectados por derrames severos para evaluar su viabilidad y seguridad.
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Sanidad retira un fármaco usado como contraste en resonancias magnéticas ()
AGENCIAS El medicamento se comercializa por GE Healthcare Bio-Sciences como 'Omniscan'. La suspensión se hará efectiva el próximo 12 de marzo. Resonancia magnética La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), ha suspendido la comercialización de un medicamento utilizado como medio de contraste en resonancias magnéticas, tanto en adultos como niños ante el riesgo de formación de depósitos cerebrales de gadolinio tras su administración. La retirada se hará efectiva el próximo 12 de marzo. El fármaco, que se comercializa por GE Healthcare Bio-Sciences como 'Omniscan', es el único en España con el principio activo gadodiamida, que ya ha sido retirado en la Unión Europea tras la revisión del beneficio/riesgo encargada por el Comité Europeo de Farmacovigilancia de todos los agentes de contraste con gadolinio. El análisis determinó que los contrastes de tipo lineal liberan gadolinio en mayor medida que los agentes macrocíclicos, y se asocian a un mayor riesgo de formación de depósitos cerebrales, recomendando la suspensión de comercialización de gadodiamida, gadoversetamida y ácido gadopentético. Sin embargo, estos dos últimos no se usan en España. La AEMPS recuerda que, dado que pueden quedar en los hospitales y centros sanitarios existencias de 'Omniscan', a partir del 12 de marzo no se podrá administrar y las existencias disponibles en los hospitales podrán devolverse al laboratorio mediante los canales habituales.
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Los 'selfies' y las redes sociales disparan la demanda de cirugías estéticas ()
AGENCIAS Los rellenos faciales lideran con 13,2 millones de procedimientos en todo el mundo. Para las personas que han nacido en plena era digital la imagen es de vital importancia. Kylie Jenner La demanda de operaciones de cirugía estética ha alcanzado el nivel más alto de su historia, con un volumen de negocio de 8.600 millones de euros durante 2017, cifra que duplica el resultado obtenido hace siete años, según datos de la organización IMCAS (Aesthetic, Surgery and Cosmetic). La previsión para 2018, según IMCAS, es aumentar la cifra en otros 700 millones. ¿A qué se debe este aumento? Para el presidente de ASAPS (organización que reúne a los cirujanos norteamericanos), Daniel Mills, tiene que ver con un deseo de los hijos del babyboom -los nacidos entre los años 40 y los 60 en Estados Unidos, y en los 60 en España- con "mantenerse competitivos en un mundo juvenil". Es decir, con cuidar el físico en la era global de las redes sociales y del selfie. Jesús Benito Ruiz, presidente de los cirujanos españoles en AECEP, considera que el selfie es en gran medida responsable de este aumento de las demandas de cirugías. La generación del babyboom comenta en las consultas si se ven o no favorecidos en las fotos que de ellos se publican en Facebook o Instagram. Dado que han nacido en la era digital y que tienen interiorizados ciertos comportamientos y maneras de relacionarse, para los babyboomers la imagen es de vital importancia. Esto les lleva a interesarse por los retoques faciales. De hecho, Ruiz añade que los tratamientos no invasivos, la medicina estética realizada en clínica (sin necesidad de anestesia ni ingreso hospitalario) ha sido el sector que más ha crecido mundialmente: 13,2 millones de procedimientos, frente a 10,4 realizados con bisturí y en quirófano. Los más solicitados son los que tienen que ver con el lifting facial sin cirugía: bótox, ácido hialurónico, mesoterapia... El 'selfie' exagera los rasgos El presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética explica que es comprensible que las personas se vean muchos defectos en los selfies. "Una foto con una mala luz, que tiende a ensanchar la cara, con posturas forzadas y poco naturales", comenta, mientras hace hincapié en que "no es la mejor foto para buscar un tratamiento o para ver si un tratamiento ha sido eficaz". When they say "The camera adds 10 pounds" they're not kidding. Here's the effect with different camera lenses: pic.twitter.com/xmwbsflVKd — Jim Zub (@JimZub) 26 de julio de 2016 Cuanto más cerca se sitúa la cámara del móvil más ancha se captura la imagen de la cara, debido al efecto de ojo de pez. Cuanto más lejos, más reales son las distancias y las medidas faciales. Los rasgos más perjudicados son la nariz y el cuello, sobre todo, la primera debido al efecto de la luz tanto de frente como de perfil. Las luces y las sombras pueden producir defectos exagerados o incluso deformidades, debido a su condición de eje facial, al estar situada en el centro de la cara.
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Un perro como terapia y desconexión ante una larga estancia hospitalaria ()
EFE Este es el logro del programa de voluntariado 'Can de la Mano' que desarrolla el Hospital La Fe de València. Esta relación llega a ser tan intensa y placentera que les permite hacer "menos penosa" la estancia. A los pacientes les permite romper la monotonía del ingreso y aumentar las emociones positivas. PROGRAMA DE VOLUNTARIADO LA FE CON PERROS DE ASISTENCIA «CAN DE LA MANO» Solo se ven una hora a la semana pero la relación afectivo-emocional entre pacientes con una dolencia oncológica, psiquiátrica o una lesión medular ingresados en un hospital y perros de asistencia llega a ser tan intensa y placentera que les permite "desconectar" y hacer "menos penosa" la estancia. Este es el logro del programa de voluntariado Can de la Mano que desarrolla el Hospital La Fe de València, cuya singularidad radica en que son los propios profesionales sanitarios los que de forma voluntaria y altruista ceden a sus mascotas, que reciben un adiestramiento antes de entrar en contacto con los pacientes. El proyecto comenzó en 2016 como fase piloto en oncología pediátrica, pero al observar los beneficios que la visita de estos animales producía en los pacientes se extendió a psiquiatría infanto-juvenil y a la Unidad de Lesionados Medulares. Actualmente son siete los perros que participan en el mismo. Los perros pertenecen a razas como boyero de Berna, beagle, bulldog francés, border collie o dogo de Burdeos y son tanto machos como hembras de entre 2 y 6 años "en los que lo importante es que tengan un carácter sociable y pacífico", explica Bárbara Torres, doctora en oncología infantil y responsable del programa. A los pacientes les permite romper la monotonía del ingreso, salir de la habitación para encontrarse con el perro y pasear y jugar con él, y también conlleva un aumento de las emociones positivas y que se sientan más seguros, ilusionados, felices y especiales. Los pacientes que participan en el programa deben reunir unos criterios de inclusión, como no estar en aislamiento por algún germen, no llevar vía venosa o heridas abiertas que pudieran contaminarse, no tener alergia a los perros, no estar inmunodeprimido y, por supuesto, que le gusten estos animales. Una de ellas es Julia, de 6 años, pero que desde los 3 ha tenido que pasar ingresos prolongados en La Fe para ser tratada de una leucemia linfoblástica aguda de la que actualmente está en "completa remisión", aunque sigue acudiendo al Hospital de Día para un seguimiento. "Para Julia era una fiesta cada vez que tenía que ver a Alma, una perra Golden; se volvía loca. Era una actividad que le hacía salir de la rutina, iba a jugar y a ver a otras personas que no fuéramos nosotros o los profesionales que la atendían", explica Elisa Tomás, la madre de la pequeña. Según Elisa, Julia disfrutaba durante un día a la semana de Alma y el vínculo afectivo no solo se creó con la perra, sino también con sus dueños, con quienes siguen teniendo amistad: "La experiencia es estupenda, es beneficiosa para ella y para nosotros, porque la vemos feliz". Según la doctora Torres, los pacientes "primero alucinan de que haya un perro en el hospital, porque estar ingresado te priva de un montón de cosas diarias, y después se ofrecen mucho cariño mutuo y los niños se olvidan de dónde están metidos y se lo pasan muy bien". En el servicio de lesionados medulares la experiencia comenzó a aplicarse hace poco más de un año y una de las pacientes que cada jueves pasa cerca de una hora con un perro es Matilde Gea, ingresada desde octubre y operada de dos discos de la médula espinal que le han dejado en silla de ruedas. "Te relajas y desconectas cuando estás con ellos, te olvidas de todo, te entretienen", asegura Matilde, de 51 años, que poco a poco va recuperando la movilidad gracias a los distintos ejercicios de rehabilitación y a la terapia con los tres perros con los que ha estado hasta el momento. Miguel Giner, jefe de la Unidad de Lesionados Medulares de La Fe, explica que los lesionados medulares pueden tener estancias hospitalarias de hasta seis meses y esta actividad, que "subjetivamente es muy placentera", les hace la estancia "menos penosa". La doctora Carmen Grao, de la Unidad de Lesionados Medulares, señala que además de la interacción emocional permite a los pacientes con lesiones medulares cervicales tener una actividad dirigida para que puedan mover los miembros superiores, dándoles de comer o acariciando a los perros. "Los que prueban, repiten; salvo los que tienen miedo, alergias o están en situación de aislamiento, a los que no permitimos bajar para que el perro no sea un transmisor de infecciones", explica Grao. El programa incluye un proyecto de investigación que mide el impacto de esta actividad en los pacientes con el fin de comprobar si la interacción con los perros comporta beneficios positivos en el bienestar global del paciente y, secundariamente, si influye positivamente en su proceso de recuperación.
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Neurólogos españoles descubren por qué resiste el cáncer cerebral más letal ()
EFE La investigación la han llevado a cabo científicos del Hospital Clínic-IDIBAPS. Han identificado la proteína implicada en la resistencia de las células tumorales a la radioterapia. El glioblastoma es el cáncer más agresivo del sistema nervioso. En busca de la cura del alzhéimer o el cáncer... por solo 1.000 euros al mes. Equipo médico Investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS han identificado una proteína que está implicada en la resistencia a la radioterapia en las células tumorales del glioblastoma, el cáncer más agresivo del sistema nervioso. La investigación, que publica la revista Cell Reports, demuestra que la desactivación de esta proteína hace que las células tumorales progresen hacia un subtipo más agresivo y resistente al tratamiento con radioterapia. El estudio lo ha coordinado la doctora Núria de la Iglesia, investigadora asociada del equipo de investigación en Genómica Traslacional y Terapias Dirigidas en Tumores Sólidos del IDIBAPS y la primera autora del trabajo es Marta Moreno, investigadora predoctoral del grupo de gliomas que lidera De la Iglesia. Según ha explicado De la Iglesia, "el glioblastoma es un tipo de tumor del sistema nervioso central de baja prevalencia pero muy agresivo y para el que no hay cura. Es un tipo de cáncer muy heterogéneo que varía en función de sus características epigenéticas y de expresión génica". Cuatro subtipos Los glioblastomas adultos se pueden clasificar en 4 subtipos diferentes. Uno de estos subtipos, llamado mesenquimal, es el que presenta el peor pronóstico, con una mayor resistencia a la radioterapia y una supervivencia más baja. Según la especialista, "los glioblastomas tienen una gran tendencia a evolucionar de un subtipo hacia otro y estos cambios están relacionados con la adquisición de resistencia a los tratamientos. La diferenciación mesenquimal es la transición más frecuente y, aunque se conocen algunos de los mecanismos que promueven este cambio en las células tumorales, se desconoce por qué vías se podría bloquear". "Descifrar los mecanismos moleculares que controlan la diferenciación mesenquimal tiene un interés crucial para entender tanto la evolución natural del glioblastoma, como la adquisición de resistencia a los tratamientos", según Núria de la Iglesia. En este estudio, los investigadores, mediante estudios in vitro e in vivo, han identificado una proteína que está muy expresada en los subtipos menos agresivos y que inhibe la transición hacia el subtipo mesenquimal. "Esta proteína tiene la capacidad de inhibir la radioresistencia", ha señalado Núria de la Iglesia, que ha apuntado que los resultados sugieren que esta proteína podría jugar un papel similar en otros tipos de cáncer. "El estudio representa un punto de partida para el diseño de herramientas diagnósticas que predigan la respuesta al tratamiento con radioterapia en glioblastoma. Además, proporciona una diana terapéutica para resolver la radioresistencia en este tipo de tumor y, posiblemente, para otros tipos de cáncer", ha concluido la coordinadora del estudio.
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