Gastronomía


¿Cuántos de estos pescados sabes reconocer? ()
LA GULATECA Te ponemos a prueba para saber cuánto sabes del pescado. Hemos escogido las especies más habituales en las pescaderías y las más consumidas en España. Plaza de abastos. Navidad. Compras. Gambas. Pescadería ¿Eres el rey de la pescadería, capaz de identificar a primera vista cualquier especie que te pongan delante? ¿Pensabas que el pescado crece ya en esas bandejas de plástico donde se vende en el supermercado y no has pisado una pescadería en tu vida? Sea cual sea tu perfil, te proponemos un ejercicio veraniego para refrescar la memoria o volver con los deberes pescateros hechos para el nuevo curso. A ver cuántos de estos pescados eres capaz de identificar en las fotografías. Hemos escogido las especies más habituales en las pescaderías y las más consumidas en España, así que al menos contamos con que seas capaz de adivinar la mitad.
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Arroz con calamares, una receta muy sencilla para triunfar este verano ()
EMMA GARCIA Prueba esta receta de arroz al horno. Trucos para que los calamares te queden perfectos. Arroz con calamares Hace unos días preparamos una estupenda receta de calamares rebozados y nos quedaron (casi) tan ricos como los del chiringuito. Y claro, algo teníamos que hacer con todos esos trozos de calamar que no utilizamos para nuestras rabas. Así que decidimos preparar un arroz con calamares, con muy pocos ingredientes y un resultado sorprendentemente bueno. Podíamos haber añadido algunas verduras, marisco o pescado, pero decidimos simplificar y preparar un arroz rápido con caldo de pescado que también teníamos guardado. Con los calamares frescos y de buena calidad no hizo falta mucho más para improvisar una receta de escándalo. Nosotros preparamos un arroz seco directamente en la sartén, pero también se podría hacer a la cazuela y hacerlo algo más caldoso. En cualquier caso, es un arroz marinero fácil y que además queda riquísimo y resultón. Ingredientes 150-200 gr. de calamares 1 diente de ajo 150 gr. de cebolla 300 gr. de arroz redondo 600 ml. de caldo de pescado 100 ml. de vino blanco Pimentón de la vera Pimienta negra Sal y aceite de oliva virgen extra Preparación Troceamos los calamares y laminamos un diente de ajo. Añadimos un poco de AOVE (aceite de oliva virgen extra) a la sartén y echamos el ajo con los calamares. Espolvoreamos pimentón de la Vera y añadimos un poco de sal. Removemos un par de minutos para que se doren los ajos y lo pasamos todo a un plato. Reservamos. Picamos la cebolla y la sofreímos a fuego medio hasta que quede transparente. Utilizamos una sartén antiaderente y AOVE. Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore. Cuando casi no quede vino echamos el arroz y removemos durante unos minutos. Podemos añadir pimienta negra y un poco más de pimentón. A continuación añadimos el caldo de pescado y los calamares que habíamos reservado, y dejamos que se vaya consumiendo el caldo a fuego medio sin remover demasiado para que el arroz no suelte almidón. Probamos y añadimos sal si es necesario. En unos 15-18 minutos estará listo. Apagamos el fuego y tapamos la sartén con un trapo de tela limpio. Dejamos reposar 5 minutos antes de servir.
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Cómo hacer el café helado perfecto en casa ()
EMMA GARCÍA No tiene nada que envidiar a esos frapuccinos que se venden en muchas cadenas de cafeterías. Receta viajera: café frappé, un invento griego. café frappé con dulce de leche Para algunas personas el café es casi tan necesario como respirar, y no hay manera de arrancar el día sin una buena dosis de cafeína. Con los calores, lo de tomar el café humeante apetece bastante menos, y seguramente por eso existen tantas versiones de café helado por todos los rincones del mundo. Aunque aquí toda la vida en verano se ha tomado café con hielo o alguna versión refrescante como el café con gaseosa o tónica (que los modernos se han agenciado como invento hipster), también en otros países encontramos versiones frías como el shakareto italiano o el café frappé griego, que se preparan con café instantáneo y hielo. El café frappé griego acabó de popularizarse cuando la conocida cadena Starbucks registró la marca Frappucino, elaborando muchas versiones con diferentes ingredientes y sabores. Pero si nos animamos a preparalos en casa, la verdad es que es relativamente fácil. Sólo vamos a necesitar un buen café, hielo, leche, una batidora y nuestros ingredientes extra favoritos. Advertimos de que estas versiones no son la cosa más light del mundo, así que, si lo que queremos es un café frío para desayunar o para después de comer, el café con hielo sigue siendo la opción más ligera. Café helado Sólo tenemos que mezclar nuestro café con azúcar al gusto hasta diluirlo y dejarlo templar. Mezclamos 100 mililitros de café con 50 mililitros de leche y dos tazas de hielo (las medidas de café y leche se pueden adaptar al gusto, y el café puede ser descafeinado o instantáneo). Lo trituramos todo en la batidora a máxima potencia, hasta que quede homogéneo y cremoso. Servimos en un vaso grade. Podemos, de manera opcional, añadir una nube de nata montada y espolvorear canela. Café frappé con vainilla Mezclamos 100 mililitros de café templado (en este caso no será necesario añadir azúcar, pero va a gustos) con 50 mililitros de leche, dos tazas de hielo y una bola de helado de vainilla. Trituramos todo en la batidora y servimos en un vaso grande con una nube de nata montada. Otra opción es batir sólo el café con la leche y el hielo y añadir la bola de helado de vainilla al servir como hacen en las heladerías. Café frappé con dulce de leche Prepararemos 100 mililitros de café templado y los mezclamos con 50 mililitros de leche, dos tazas de hielo y 30 mililitros de dulce de leche. Trituramos en la batidora a máxima potencia y servimos añadiendo una nube de nata montada y un poco de dulce de leche para decorar, que podemos calentar en el microondas para que quede más líquido. Café frappé mocca De nuevo hacemos la mezcla básica de 100 mililitros de café templado con azúcar al gusto, 50 mililitros de leche, dos tazas de hielo y 10 gramos de cacao en polvo. Trituramos todo en la batidora a máxima potencia y servimos. Decoramos con una nube de nata montada y espolvoreamos cacao en polvo por encima. Los café frappé son combinables. Podemos preparar una café frappé con vainilla y dulce de leche o mocca. Lo ideal es ir probando versiones y adaptar las cantidades a nuestro gusto.
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Receta del auténtico salmorejo cordobés ()
EMMA GARCÍA Dificultad: muy sencillo. Tiempo de preparación: 20 minutos. Algunos consejos para un salmorejo casi perfecto. Salmorejo Aunque hablar de una única receta de salmorejo no sería muy justo, como nos aclaraba el chef de La Salmoreteca -restaurante especializado en este plato y con locales en Córdoba, Sevilla y Torremolinos-, ésta es la receta de salmorejo más habitual o al menos la que gusta más en Córdoba. La base principal del salmorejo es el tomate maduro. Lo ideal es mezclar tomate en rama y de pera en una proporción de 60-40. Los primeros aportarán el sabor y los segundos el color rojo que dará más intensidad al plato. El pan, mejor usar de diario, no pan duro. Tradicionalmente se usa pan de telera pero, si no encontramos, lo suyo es emplear uno con miga compacta. Y el aceite, por supuesto de oliva virgen extra, el mejor que podamos permitirnos. Con estas instrucciones, en unos pocos pasos tendremos listo un auténtico salmorejo cordobés que acompañaremos con una guarnición de huevo cocido y taquitos de jamón. Ingredientes 1 kilo de tomates 100 ml. de aceite de oliva virgen extra 1 diente de ajo (5 gramos) 10 gr. de escamas de sal 200 gr. de pan de telera o miga de pan 2 huevos 100 gr. de jamón Preparación Lavamos bien los tomates y los partimos en 4. Los trituramos con ayuda de un robot de cocina hasta que queden lo más finos posible. Podemos colarlo para quitar cualquier resto de piel. Si tenemos Thermomix no será necesario. Laminamos el ajo y lo añadimos al tomate triturado junto a la miga de pan, la sal y el aceite de oliva. Trituramos de nuevo. Es un plato de cuchara, así que tampoco debe de quedar especialmente líquido. Lo dejamos reposar y lo guardamos en el frigorífico. Para la guarnición, calentamos agua en un cazo. Cuando empiece a hervir añadimos los dos huevos y los dejamos durante diez minutos. Los sacamos del agua y enfriamos. Quitamos la piel y los picamos en trocitos pequeños. Cortamos el jamón en trocitos pequeños o usamos taquitos. Hay que servir el salmorejo frío pero no demasiado, así que es mejor sacarlo del frigorífico media hora antes de servir. Servimos el salmorejo en un bol o plato hondo y por encima añadimos huevo y jamón al gusto con unas gotas de aceite.
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Los huevos, ¿mejor dentro o fuera de la nevera? ()
LA GULATECA ¿Cuánto tiempo aguanta la leche abierta en la nevera? 10 productos que no deberías guardar en la nevera aunque sea verano. Huevos Aceptémoslo: hay muchas posibilidades de que nuestra nevera sea un auténtico desastre. Y no porque seamos desordenados, sino porque muchas veces guardamos en el frigorífico productos que estarían mucho mejor en la despensa o porque, simplemente, los colocamos en la peor zona de la nevera. Pero si hay una duda que se repite cada vez que se habla del tema es cuál es la mejor opción a la hora de conservar los huevos. Y es que ocurre una cosa curiosa con este alimento: cuando los compramos en la tienda están a temperatura ambiente, pero la mayoría, nada más llegar a casa, los mete en la nevera. ¿Necesitan o no refrigeración? ¿Mejor guardarlos dentro o fuera de la nevera para evitar problemas con un producto cuya manipulación en verano resulta especialmente peligrosa? La respuesta rápida y sencilla es que la mejor opción es guardarlos en la nevera. El frío no afecta a su sabor ni propiedades y facilita su conservación. La razón de esa aparente incongruencia entre venderlos sin refrigerar y tener que meterlos en la nevera es muy sencilla: los huevos, efectivamente, no necesitan frío para conservarse, pero los cambios de temperatura no les sientan nada bien. Por eso la nevera es un lugar más seguro que un armario de la cocina, donde posiblemente la temperatura fluctue mucho más. ¿Y si tenemos una estupenda alacena -cómo nos gusta esa palabra- con una temperatura fresca y constante? También es una buena opción para guardar los huevos.
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